Crónica de Oliver Elorreaga
Detrás de una amistosa reja interpuesta entre el estrecho sendero para el público en general y las sillas para los invitados especiales, jóvenes, ancianos y muchos escolares de relleno recibíamos vagos volantes de los programas sociales del gobierno. Ninguna explicación desde aquellos módulos desiguales, ni mensaje alguno sobre los objetivos, metas o planes para la juventud por parte del algún funcionario del gobierno. La feria del parque Matamula se había trasladado a Palacio.
“De 3.30 a 5.00pm se expondrán los programas y proyectos de los ministerios acerca temas juveniles.
De 5.00 a 5.40pm se presentarán los discursos de honor del Presidente de la República Dr. Alan García Pérez y de la Congresista Luciana León.
De 5.40 a 6.00pm se premiarán a jóvenes que hayan destacado en algunas disciplinas.”
La convocatoria que llegó a nuestros correos electrónicos prometía, pero la realidad del gobierno de García es otra: sólo tuvimos globos, vasos, y stickers con conocidos slogans… desde “este pechito come papa” y “agua para todos” hasta propaganda del Gobierno Regional del Callao.
Por otro lado, en un rincón, se instaló un stand de la Secretaría Nacional de la Juventud (ex CONAJU) donde, entre la multitud, pude recoger ¡un CD! (no contenía nada interesante, una réplica de su página web). En el otro extremo, en el puesto del Ministerio de la Producción nos llenaron de volantes… ¡pues sólo de eso se trataba!… repartir papeles al público apretado que caminaba a trompicones. Después de todo, la convocatoria por e-mail no resultaba ser incorrecta: así expone el gobierno sus temas de juventud.
Escapé a la plaza en busca de un poco de aire y al volver los tombos me dijeron que no podía entrar. Desde afuera, esperé a que saliera un rechoncho presidente cargado de promesas y frases vacías, soportar su trivial discurso sobre “la importancia de los jóvenes en la sociedad”. Después vino la niña Lucianita con su declamación por el día de la primavera. Entre lo poco relevante: continúo presentando el programa “Empleo Juvenil”, que esperemos no sea otro globo de ensayo para levantar la alicaída popularidad de García, aunque a estas alturas, es bastante pedir. Lo que ocupó la mayor parte del discurso fue la repartición de flores: “…gracias a ti presidente por las exoneraciones municipales, gracias a ti presidente por traer al grupo 5…”
Seguramente quisieron celebrar las promesas incumplidas en el sur o lo muy poco que se ha hecho en la reconstrucción. No hay duda de que la memoria de más de quinientos muertos y mil heridos estuvo presente en los pasos de baile de Mercedes Araos y el ministro Chang, en las vueltas de Luciana y durante toda la pachanga que armaron el pack de incompetentes liderados “¡por ti Presidente!” El terremoto que hace un año se llevó a familiares y amigos bailaba ahora con tu ministra Fernández ¡gracias a ti Presidente! Los cuerpos debajo de la ciudad de Pisco también bailaron con tu ministro de trabajo, Mario Pasco, “¡gracias a ti, Presidente!” (Sólo faltaron los señores del FORSUR para hacer la rondita.)
Yo era de los que confiaba en la seriedad de esta actividad y asistí con cierto interés y entusisamo. Ojalá hubiese sabido antes la mofa que pensaban montar. Ahora confío y creo menos “¡gracias a ti presidente!”