Nosotros y nosotras, quienes construimos Acción Crítica, fuimos parte del andar de miles personas que marcharon exigiendo justicia en la sanción a Fujimori. Tal como anunciamos, nos sumamos a la marcha que se realizó este 12 de marzo. Y en ella, además de sostener la causa motivo de la convocatoria, buscamos evidenciar y denunciar los perjuicios del Gobierno fujimorista a la educación nacional: tema que forma parte de nuestro debate y para el cual generaremos propuestas.
Cobertura de prensa a nuestra demanda aquí.
Fujimori criminal
Verdugo de la educación nacional
La juventud no olvida
Los estudiantes de la Pontificia Universidad Católica y la Universidad Antonio Ruiz de Montoya organizados en el colectivo Acción Crítica estamos con los familiares de las víctimas de la Cantuta y Barrios Altos en la exigencia de la máxima sanción condenatoria para Alberto Fujimori.
Los crímenes de Fujimori son muchos, los estudiantes no olvidamos la intervención de las universidades ni las desapariciones de decenas de estudiantes, como Ernesto Castillo Paez alumno de la PUCP desaparecido en 1991.
Para los estudiantes, Alberto Fujimori cometió uno de los peores crímenes de la historia de la educación superior en nuestro país. En 1996 emitió el decreto legislativo 882 que permite la creación de universidades privadas con fines de lucro por primera vez en el Perú. Este decreto permite a las universidades privadas desarrollarse en todos los aspectos como empresas privadas con o sin fines de lucro. De este modo, los profesores y estudiantes hemos perdido la posibilidad de participar y decidir sobre la gestión.
Este decreto conllevó a que un derecho básico, la Educación, sea regido por intereses privados ajenos al desarrollo del país, que es la principal labor de un profesional universitario. Permitió además la creación de decenas de universidades privadas sin un sistema que acreditación de la calidad (el cual sólo existe desde hace dos años); algunas de estas burlan las aspiraciones de miles de jóvenes de acceder a una carrera universitaria y ver mejorada sus expectativas de vida: consagran, de este modo, el derecho a lucrar.
Finalmente, queremos evidenciar que las erradas políticas fujimoristas en el sistema de educación superior nos continúan perjudicando. Mientras se sigan dando facilidades irresponsables a las universidades privadas el estado continúa vulnerando el derecho a la educación que tiene la obligación de proporcionar y continúa atentando contra sí mismo pues no genera los y las profesionales que el desarrollo de nuestro país exige.
12 de marzo de 2009